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Pregúntese por un momento cuántos cables de cargar aparatos electrónicos tiene en sus cajones, bolsos, maletas o rincones. ¿Cuántos usa y cuántos no? ¿Cuántos ha desechado o ha perdido? Parece un tema menor y no lo es porque la basura electrónica es una de las más contaminantes y son toneladas las que producimos diariamente.

Un inmenso trabajo de cultura ciudadana, de reconciliación y construcción de sociedad tenemos por delante si queremos en algún momento encontrar una salida al laberinto en que vivimos. En cada vuelta del camino asoman el racismo y el clasismo que llevan siglos convertidos en dos grandes enemigos que nos acechan a todos. Enemigos que alimentan la guerra, que justifican violencias, que entorpecen avances sociales, que impiden mirarnos como iguales aunque la ley nos declare iguales.

Ella es parte de nuestra historia. Es parte de mi historia. Ha estado ahí desde que tengo memoria con su ritmo ancestral, con esa voz imposible de describir y que se tiene que escuchar y sentir. Esa voz hecha de mar y playa, de río y sol.

En un costado de la Puerta de Brandeburgo en Berlín hay un lugar para el silencio. Cuando se ingresa la sensación es la de haber atravesado a otra dimensión. Afuera cientos de turistas se toman fotografías en uno de los lugares emblemáticos de la capital alemana.

¿Y si un día una madre se levanta y descubre que su hijo o su hija desapareció sin dejar rastro? ¿Habrá alguna tragedia mayor? ¿Cuánto tiempo dedicará a la búsqueda? Ni siquiera la muerte es tan cruel como la desaparición.

La globalización que ha permitido tener todo lo que pasa en el planeta a un clic de distancia es también una oportunidad para conocer otras realidades y salirnos de esa suerte de colonialismo cultural en el que hemos vivido por décadas.

Me quedan sonando las palabras del ministro de Defensa Diego Molano cuando dice que los menores de edad reclutados son convertidos en "máquinas de guerra". No me queda claro en qué momento menores de edad que son víctimas de reclutamiento pierden esa condición de víctimas y se convierten en "máquinas" que se pueden bombardear...

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